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OCTAVIO MIRBEAU
Octave Mirbeau (1848-1917), periodista, panfletario, crítico de arte,
novelista y autor dramático, es una de las figuras más atractivas
y originales de la literatura de la Belle Époque. Tras un período
juvenil en Rémalard, un pueblo del Perche donde siente que le falta
el aire, y terminados unos mediocres estudios secundarios en el colegio
jesuita de Vannes – de donde es expulsado a los quince años en una
situación más que sospechosa, se ve condenado al encierro mortífero
del estudio notarial del pueblo cuando, dos años después de la experiencia
traumatizante de la guerra de 1870, responde a la llamada del tentador
líder bonapartista Dugué de la Fauconnerie, ex diputado del Orne,
quien lo contrata como secretario particular, lo lleva en París y
lo introduce en la Ordre de Paris, órgano oficial del Appel
au Peuple bonapartista. Es entonces cuando comienza un largo período
de proletariado de la pluma que le dejará un fuerte sentimiento de
culpabilidad: hace de "empleado" (como secretario particular
de Dugué, luego de Arthur Meyer, director del Gaulois), a la
vez que inicia una "carrera" (como periodista asalariado
del Ordre, luego del Ariégois, ambos bonapartistas,
del Gaulois monárquico y de las Grimaces antioportunistas
y antisemitas — desgraciadamente!), y hace de "negro" (escribiendo
unos doce volúmenes, novelas y novelas cortas, por cuenta de varios
patronos, en particular L'Écuyère,
La Maréchale, Amours
cocasses, La Belle Madame
Le Vassart). Es tan sólo durante el año 1884 que, con
ocasión de una relación amorosa con un mujer mundana, Judith Vimmer
(llamada Juliette en Le Calvaire),
verá el resultado negativo del balance de su vida de "fracasado",
recuperará las fuerzas del fondo de Bretaña y, volviendo a París,
empieza con dificultad su "redención": en adelante pondrá
su pluma brillante y de una eficacia sin igual al servicio de sus
causas, la justicia social y la promoción de los grandes artistas.
El
primer volumen publicado con su nombre en noviembre de 1885 se llama
Lettres de ma chaumière, colección de novelas que se desarrollan
en Normandía y Finisterre y procuran ser la antítesis de la amabilidad
de Alphonse Daudet dando del hombre y de la sociedad una imagen oscura
que las tres novelas siguientes, más o menos autobiográficas, van a
reforzar: Le Calvaire (1886), donde novela un poco su relación
con Judith; L'Abbé Jules
(1888), donde con la impresión de la "revelación" de Dostoievski
emplea una psicología de las profundidades para evocar el personaje
de un sacerdote católico cuya carne y cuyo espíritu están en rebelión
contra la opresión social y la corrupción de la Iglesia; y Sébastien
Roch (1890), donde narra con emoción "el asesinato
de un alma de niño" por un jesuita violador y que sitúa en el colegio
San Francisco Javier, de Vannes. En paralelo, con su nombre o con varios
seudónimos, colabora en el Gaulois, en La France, en L'Événement,
en Le Matin, en el Gil Blas, en el Figaro y en
el Écho de Paris: allí empieza varios combates artísticos (será
el chantre de Rodin, Monet y los pintores impresionistas, y más tarde
de Van de Gogh, Camille Claudel y Maillol) así como políticos (se acerca
a los anarquistas, lucha contra el boulangisme, el nacionalismo,
el colonialismo, el militarismo y los "malos pastores" de
toda obediencia que se sirven del sufragio universal para mejor esquilar
al rebaño y planificar la explotación y el embrutecimiento de los individuos).
En los años de 1890 atraviesa una larga crisis existencial, agravada
por una crisis matrimonial (en 1887 se había caso, contra las exigencias
sociales, con una ex actriz de no muy alta calidad, Alice Regnault)
que lo lleva a creerse aquejado de impotencia. Sin embargo durante estos
dolorosos años publica, en entregas, las primeras versiones de Journal
d'une femme de chambre y de Jardin des supplices (con el
título En Mission), así como una extraordinaria novela preexistencialista
que trata sobre la tragedia del artista y se inspira en Van de Gogh,
que Mirbeau acaba de descubrir: Dans le ciel (1892-1893). Empieza
también una larga colaboración (de diez años) en el Journal y
redacta una tragedia proletaria sobre un tema cercano al de Germinal,
Les Mauvais Bergers, puesta
en escena por Sarah Bernhardt y Lucien Guitry en diciembre de 1897.
Pero lo que va a permitir a Mirbeau salir de su neurastenia lanzándolo
a una actividad socialmente útil será el caso Dreyfus, en el cual se
empeña, con su generosidad usual, a partir del 28 de noviembre de 1897,
dos días después de Émile Zola. Redacta el texto del segundo petitorio
de los "intelectuales", acompaña todos los días a Zola a su
pleito, paga 7.500 francos de su bolsillo y obtiene, de Joseph
Reinach, 30.000 más para pagar las distintas multas impuestas al autor
de "J'accuse"; participa en numerosas reuniones dreyfusistas
en París y provincia y, sobre todo, publica en el famoso periódico dreyfusista
L'Aurore unas cincuenta crónicas donde procura movilizar a la
clase obrera y a las profesiones intelectuales, burlándose de los nacionalistas,
de los clericales y de los antisemitas recurriendo con regocijo a entrevistas
imaginarias. Durante más de un mes sigue con indignación el pleito de
Alfred Dreyfus en Rennes y vuelve a París, desesperado por el absurdo
juicio.
Bajo
el efecto de su profundo pesimismo, publica sucesivamente Le
Jardin des supplices (1899), monstruosidad literaria producto
de un collage de textos anteriores concebidos independientemente
unos de otros y de tonalidades muy diferentes; Le
Journal d'une femme de chambre (1900), donde estigmatiza
la vida doméstica, la esclavitud de los tiempos modernos, y exhibe el
intríngulis poco apetitoso de la burguesía, y Les
21 Jours d'un neurasthénique (1901), collage de unos
cincuenta cuentos crueles publicados desde hacía quince años en la prensa.
En abril de 1903 obtiene un triunfo con la representación, en la Comedia
Francesa, de una gran comedia clásica de costumbres y caracteres titulada
Les affaires sont les affaires, donde combate a la clase de los
advenedizos y denuncia la omnipotencia del dinero-rey a través del personaje
de un hombre de negocios que se ha convertido en arquetipo: Isidore
Lechat. La
obra triunfa también en Alemania, Rusia, Estados Unidos y otros países.
Rico, disminuye sensiblemente su producción periodística (indiquemos
sin embargo su colaboración de seis meses en L'Humanité de Jaurès,
en 1904) y renuncia al género novelesco heredado del siglo XIX intentando
su renovación sacándolo del atolladero naturalista : en 1907 publica
La 628-E8, relato de viaje
a través de Bélgica, Holanda y Alemania y cuyo héroe es su propio automóvil,
y, en 1913 Dingo, fantasía
rabelesiana inspirada de su perro. En diciembre de 1908, después de
una decisión judicial, hace representar en la Comedia Francesa una comedia
mordaz titulada Le Foyer, que arma un escándalo denunciando el
negocio de la caridad y de la explotación económica y sexual de adolescentes.
Cada vez más enfermo y amargado, se
vuelve casi incapaz de escribir (redacta sin embargo un folleto sobre la
prostitución, L'Amour de la femme vénale, que se publicará después de su
muerte... ¡en Bulgaria!) y se retira a Triel, donde se reconforta de la
ignominia de los hombres en el contacto con las flores y las telas de sus amigos
pintores. La guerra de 1914 acaba de desesperar a un pacifista impenitente que
sin cesar denunció la aberración criminal de las guerras y preconizó la amistad
franco-germana. Muere el mismo día en que cumplía 69 años, el 16 de febrero
1917. Algunos días más tarde su viuda, abusando de sus potestades, hace publicar
en Le Petit Parisien un seudo "Testamento político de Octave Mirbeau",
nauseabunda falsificación patriótica minuciosamente elaborada a petición de la
mujer por el renegado Gustave Hervé. Los amigos del gran escritor denuncian en
vano esta operación ignominiosa de desinformación, que contribuirá a manchar por
mucho tiempo la memoria de Octave Mirbeau.
De
hecho, Mirbeau atravesó una fase de purgatorio de unos sesenta años.
Desde luego, se republican regularmente sus dos novelas más famosas,
se representan en varias oportunidades Les Affaires sont les
affaires y se publican, de 1934 a 1936, diez volúmenes erróneamente
calificados de Œuvres complètes. Pero se conoce sólo una
pequeña parte de su inmensa producción; se lo lee mal y se le ponen
etiquetas absurdas (naturalista) o difamatorias (pornográfo, palinodista).
En cuanto a la universidad y a los libros escolares, lo ignoran
soberbiamente y, durante años, solo algunos anglosajones le consagran
una tesis. Las cosas comienzan a cambiar a finales de los años setenta
gracias a la publicación de sus novelas por Hubert Juin, en la colección
"Fin de siècle"; luego en los años ochenta, con las primeras
investigaciones universitarias francesas y, sobre todo, desde 1990
con la publicación de su primer biografía, Octave Mirbeau, l'
imprécateur au cœur fidèle, y de una primera gran síntesis sobre
sus luchas: Les Combats d'Octave Mirbeau. Así mismo se publican
unos treinta volúmenes de textos inéditos (Dans
le ciel, Contes cruels, Combats pour l'enfant,
Paris déshabillé, Combats
esthétiques, Lettres de l'Inde, L'Amour de la
femme vénale, Chroniques du Diable, Amours cocasses,
Noces parisiennes, Premières
Chroniques esthétiques, varias correspondencias con Alfred
Bansard, Claude Monet, Camille Pissarro, Auguste Rodin y Jean Grave...),
se organizan cuatro coloquios internacionales, cuyas Actas se publican;
en 1993 se crea una Société Octave
Mirbeau que publica los Cahiers
Octave Mirbeau, anuales y de buena calidad; se desarrollan
rápidamente las investigaciones universitarias, tanto en Francia
como en el extranjero; triunfan las representaciones de Le
Foyer y de Les Affaires
sont les affaires; se multiplican las adaptaciones teatrales
de novelas, cuentos y crónicas; luego viene la publicación de la
primera edición crítica, hecha por mí, de L'Œuvre romanesque,
del Théâtre y de la Correspondance générale de Mirbeau...
Octave Mirbeau ocupa ahora por fin su verdadero lugar: uno de las
primeros de nuestra literatura. Prototipo del escritor comprometido,
libertario e individualista, es el gran desengañador de los hombres
e instituciones que enajenan, oprimen y matan. Empleó una estética
de la revelación y se fijó por misión la "de obligar a los ciegos
voluntarios a mirar a Medusa cara a cara". Es por eso que ha
puesto en entredicho, no sólo la sociedad burguesa y a la economía
capitalista, sino también a la ideología dominante y las formas literarias
tradicionales que contribuyen a anestesiar las conciencias y a dar
de nuestra condición y la sociedad una visión falsa y reductora. Contribuyó,
en particular, a la muerte de la novela supuestamente "realista".
Rechazando el naturalismo, el academicismo y el simbolismo, se abrió
camino entre el impresionismo y el expresionismo haciendo de muchos
escritores del siglo XX sus deudores.
Pierre
MICHEL, Universidad de Angers
(Traducción
de Bérangère de Grandpré y Daniel Attala)
JUICIOS
"Este hombre fue realmente un adelantado en pintura. Sentía
y juzgaba bien."
Claude MONET
"El futuro deberá tener cuenta su previsión, tan a menudo ejercida
con una fuerza espléndida."
Gustave GEFFROY
"Fue un virtuoso de la admiración. En cuanto despuntaba genio
o talento Mirbeau se lanzaba."
Léon WERTH
"Usted lo ha hecho todo en mi vida ; es a usted a quien le debo
el éxito."
Auguste RODIN
"Octave Mirbeau es el mayor escritor francés contemporáneo,
el que mejor representa el genio secular de Francia".
Léon TOLSTOÏ
"El único novelista de genio, el único que los Franceses pueden
oponer al gran Tolstoi."
Victor MÉRIC
"Ciertamente el Sr. Octave Mirbeau salva el honor de la prensa,
haciendo, que gracias a él, en ella siempre se hablara, aunque más no
fuera una sola vez, y con qué fuego, de todas las obras de excepción."
Stéphane MALLARMÉ
"Mirbeau habrá sido el último corazón capaz de entusiasmo espiritual."
Remy de GOURMONT
"Actualmente es el único valiente en las Letras."
Edmond de GONCOURT
"Son muy raros los hombres de talento que ponen su pluma, como
usted lo hace, al servicio del bien."
Paul GAUGUIN
"Usted sabe, Mirbeau, que yo lo quiero, porque es uno de los pocos
que no fingen, lo que para el público es imperdonable."
Stéphane MALLARMÉ
"El Don Juan del Ideal. Su ideal no tiene límites."
Georges RODENBACH
"Mirbeau habrá sido el último corazón capaz de entusiasmo espiritual."
Remy de GOURMONT
"No pude resistir a su legendaria generosidad. Fui a usted como
Ellos iban al Caritativo de Belén."
SAINT-POL-ROUX
"Es necesario haber gozado de su intimidad para apreciar la
nobleza de este ser excepcional."
Frantz JOURDAIN
"El único profeta de este tiempo."
Guillaume APOLLINAIRE
"Como los profetas, toda su vida hizo temblar a los poderosos."
Thadée NATANSON
"Es un evangelista de la República Social."
Eugène MONTFORT
"El justiciero que ha dado su corazón a los miserables y pobres
del mundo."
Émile ZOLA
Fundada en Angers el 28 de noviembre de 1993 y presidida por Pierre
Michel, agrégé y doctor en letras, biógrafo y editor de Mirbeau,
la Société Octave Mirbeau tiene
por objetivo contribuir al conocimiento de la vida, de los combates
y de la obra del gran escritor normando por todos los medios a su disposición.
Ella misma publica todos los años los Cahiers
Octave Mirbeau (once números publicados, de un total de 4 000
páginas); así mismo publicó las Premières Chroniques esthétiques
y se prepara a colaborar con las ediciones de Buchet-Chastel para la
edición crítica, por Pierre Michel, de L'Œuvre romanesque, y
con L’Âge d’Homme, para la publicación de su Correspondance
générale. Realizó también una buena exposición didáctica y ambulante
conformada por 34 paneles y que circuló a través toda de Francia,
desde enero de 1995, en particular en el oeste. Prepara la celebración
del ciento-quincuagésimo aniversario del nacimiento del autor del Abbé
Jules. Por último, organizó en Caen y en Angers dos coloquios internacionales
y constituyó un Fondo Octave Mirbeau.
Asociación por la ley 1901, la Société
Octave Mirbeau recibe algunas subvenciones pero vive esencialmente
gracias a las cuotas de sus miembros (31 euros al año, lo que da derecho
a la entrega de los Cahiers Mirbeau) y suscripciones a los
Cahiers Octave Mirbeau (23 euros al año en Francia, 27,50
euros en el extranjero).
Dirección de la Société Octave Mirbeau :
10 bis rue André Gautier
49000 – ANGERS
Gracias a la Société Octave Mirbeau
y a su presidente-fundador Pierre Michel se constituyó, en la Biblioteca
Universitaria de Angers, un Fondo
Octave Mirbeau abierto a los investigadores y cuyos numerosos documentos
podrán consultarse en breve por Internet. Este Fondo Mirbeau incluye:
- Todas las obras
de Mirbeau actualmente disponibles en Francia, así como una serie de
ediciones antiguas y traducciones (unas 125 traducciones, en 22 idiomas).
- Fotocopias de todos
los artículos de Mirbeau publicados en la prensa, con su nombre o con
varios seudónimos. Muchos de ellos van a estar digitalizados.
- La totalidad de los
estudios sobre Mirbeau publicados en volumen durante los últimos treinta
años. - Ejemplares de
numerosas memorias universitarias mecanografiadas (tesis, memorias de
"maîtrise" y "D.E.A.") consagrados a Mirbeau en
Francia y en el extranjero.
- La casi totalidad
de los artículos sobre Mirbeau publicados desde hace un cuarto de siglo,
así como muchos artículos más antiguos.
- Fotocopias de algunos
manuscritos de Mirbeau.
- Documentos iconográficos.
- Registros en vídeo
de espectáculos relacionados con Mirbeau y de adaptaciones cinematográficas
de sus novelas.
Por el momento el Fondo Mirbeau no contiene ningún manuscrito. Pero
en función de los recursos a disposición de la Société Octave Mirbeau,
tiene la intención de adquirir cartas y manuscritos susceptibles de
venta. Los documentos que no están digitilizados se pueden consultar
en la Biblioteca Universitaria de Angers:
Oras de Mirbeau
2. Estudios sobre Mirbeau
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